Las glándulas salivares son las productoras de saliva, manteniendo la cavidad oral con una humidificación óptima. Las podemos dividir en glándulas salivares mayores (submaxilar, sublingual y parótida) y menores (repartidas por toda la boca).
Las enfermedades que afectan a las glándulas las podemos dividir en:
Tumoraciones: la mayoría de las tumoraciones que afectan las glándulas salivares se ubican en la glándula Parótida, seguida de la glándula submaxilar y de la glándula sublingual por este orden. El tratamiento es quirúrgico, y en el caso de la exéresis de la parótida (Parotidectomía) se precisa de un conocimiento profundo de la zona al estar íntimamente unida al nervio facial que es el que da movilidad a los músculos de la cara.
Procesos obstructivos: se producen al obturar el drenaje de la saliva por cálculos (“piedra”) o por una saliva más espesa. Su tratamiento generalmente es médico, y con menor frecuencia se requiere un tratamiento quirúrgico de extracción del cálculo y de la glándula.
Enfermedades inmunológicas, víricas, bacterianas, que requiere un tratamiento médico.